El Presidente hizo la afirmación durante el acto por el 142° aniversario de la Bolsa de Comercio de Rosario. La Confederación Argentina de la Mediana Empresa rechazó su interpretación y señaló que el endeudamiento está relacionado con la pérdida de poder adquisitivo y el uso del crédito para afrontar gastos cotidianos.
El endeudamiento de los hogares volvió a quedar en el centro de la discusión económica luego de una particular explicación del presidente Javier Milei. Durante su discurso por el 142° aniversario de la Bolsa de Comercio de Rosario, el mandatario vinculó parte del aumento de la morosidad de las familias con las compras realizadas durante el Mundial de fútbol.
La frase presidencial generó una rápida respuesta de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), que rechazó la idea de que el problema pueda explicarse principalmente por la adquisición de televisores y sostuvo que detrás del incremento de las deudas existe un deterioro de los ingresos y una mayor necesidad de recurrir al crédito para sostener el consumo básico.
Qué dijo Milei sobre los televisores
El Presidente planteó su explicación durante su intervención en la Bolsa de Comercio de Rosario. Allí sostuvo:
“El efecto mundial. Si ustedes se fijan, una de las cosas que genera los problemas de créditos, ¿qué pasa? Vino el mundial, ¿saben qué hicieron muchos? Iban a cadenas de venta de electrodomésticos, ¿y qué hacían? Se llevaban televisores para el mundial”.
La argumentación de Milei apuntó a relacionar el aumento de la morosidad con decisiones de consumo tomadas durante la competencia deportiva. En ese marco, el mandatario sostuvo que muchas personas habrían asumido créditos para adquirir televisores y posteriormente dejaron de cumplir con los pagos.
En otras declaraciones vinculadas con el mismo argumento, el Presidente afirmó que quienes habían comprado esos productos terminaron incrementando sus niveles de endeudamiento. La explicación fue formulada en un contexto en el que los indicadores de morosidad de los hogares se mantienen elevados.
El planteo presidencial también incorporó una referencia a las apuestas online y su relación con el Mundial, según distintos reportes sobre su discurso.
La respuesta de la CAME
La explicación fue cuestionada por Salvador Femenía, vocero de la CAME, quien puso el foco en una cuestión diferente: la pérdida de poder adquisitivo de los hogares.
Consultado por el origen del endeudamiento, Femenía fue categórico:
“Es por la caída del poder adquisitivo”.
Para la entidad empresaria, el problema no pasa fundamentalmente por el consumo de bienes considerados suntuarios, sino por las dificultades que enfrentan las familias para sostener sus gastos habituales con sus ingresos.
Femenía explicó que el crédito tampoco funciona actualmente como un motor expansivo del consumo porque una parte importante de la población enfrenta tasas elevadas, no califica para nuevos préstamos o ya agotó su capacidad de endeudamiento.
“Falta una pata para impulsar el consumo, es el crédito”, explicó el representante de la CAME, al señalar que muchas personas no pueden acceder a nuevos préstamos porque las tasas son demasiado altas, no cumplen los requisitos o ya tienen un nivel de deuda que les impide continuar utilizando tarjetas y créditos personales.
Crédito para comprar alimentos y ropa
El contraste entre las dos explicaciones aparece con mayor claridad cuando se observa para qué utilizan las familias el financiamiento.
Según Femenía, una parte de los hogares recurre al crédito para afrontar gastos que no tienen relación con televisores u otros bienes extraordinarios. Entre ellos mencionó alimentos, calzado e indumentaria, especialmente en familias con hijos.
“Alimentos, también calzado, indumentaria, que también son realmente cosas necesarias para todos los días”, sostuvo el dirigente empresario.
De esta manera, la discusión dejó de centrarse únicamente en la morosidad y pasó a involucrar una cuestión más profunda: la capacidad de los salarios para cubrir el costo de vida.
Un problema que excede al Mundial
Los datos citados en el debate muestran que el fenómeno del endeudamiento familiar tiene una dimensión considerablemente mayor que la compra de televisores. La morosidad de los hogares se mantiene elevada y afecta tanto a los préstamos personales como a las tarjetas de crédito y a otras modalidades de financiamiento.
Un análisis difundido en los últimos días también señaló que millones de personas se encuentran endeudadas con bancos y proveedores no financieros de crédito y que la mora es particularmente elevada entre estos últimos.
El dato resulta relevante porque las deudas no necesariamente se originan en consumos extraordinarios. Una parte importante del financiamiento puede estar destinada a sostener gastos corrientes cuando los ingresos no alcanzan.
Dos miradas sobre el mismo fenómeno
El cruce entre Milei y la CAME expone dos interpretaciones diametralmente opuestas sobre el origen de la morosidad.
Por un lado, el Presidente pone el acento en las decisiones individuales de consumo, con el Mundial como ejemplo de un gasto extraordinario financiado con crédito.
Por otro, la CAME ubica el problema en la caída del poder adquisitivo, las dificultades de acceso al financiamiento y la necesidad de utilizar crédito para afrontar consumos esenciales.
La diferencia no es menor. Mientras la explicación presidencial coloca el foco en el comportamiento de los consumidores, la mirada empresaria apunta hacia la evolución de los ingresos y las condiciones económicas que llevan a los hogares a endeudarse.
En ese escenario, la discusión sobre los televisores adquiridos durante el Mundial termina funcionando como una puerta de entrada a un problema mucho más amplio: cómo están haciendo las familias argentinas para sostener sus gastos cuando el ingreso mensual ya no alcanza y el crédito comienza a convertirse en una herramienta para llegar a fin de mes.
