Sandra Pettovello echó a su jefe de Gabinete, Leandro Massaccesi, por haber recibido un crédito del Banco Nación por más de 400 millones de pesos y, en ese acto, sentó un precedente moral que dejó expuestos a Luis Toto Caputo y Manuel Adorni.
La ministra de Capital Humano tomó la decisión después que se viralizara en X el nombre de Massaccesi en una lista de los funcionarios, tuiteros y legisladores libertarios que se beneficiaron con los préstamos de mismo banco que demonizaban y querían privatizar.
El ministro de Economía, sin embargo, no dijo todavía una palabra sobre el privilegio de su secretario de Finanzas, Federido Furiase, y su asesor y tuitero en jefe Felipe Núñez, que recibieron 410 y 470 millones de pesos, cada uno.
El caso de estos funcionarios de Toto Caputo es especialmente gravoso, porque ambos se presentan como halcones de la ortodoxia liberal y empujaron fuerte la privatización del mismo banco público al que luego le sacaron cientos de millones de pesos.
Nuñez incluso agredió por X, antes de ser funcionario, al economista Sergio Chouza con un argumento que se le volvería una profesía incómoda: "El Banco Nación es una cueva de acomodados políticos que lo único que sirve es para timbearse los ahorros de la gente para salvar a inviables", posteó. Durísimo argumento de Nuñez que se volvería contra Nuñez.
Pero nada de esto pareció incomodar a su jefe, el ministro Caputo, que no tuvo problemas en insultar a los empresarios en la Bolsa de Comercio, pero guardó estricto silencio sobre el comportamiento de Furiase y Núñez. Para los empresarios prometió "patadas en el culo", para sus funcionarios voraces, silencio y protección política.
La ministra Pettovello sentó con su decisión un precedente muy incómodo para su colega de Economía, ya que en el caso de Furiase y Nuñez el escándalo es más grave porque el Palacio de Hacienda tiene directores en el Banco Nación y ejerce un control político de hecho sobre la entidad.