El discurso del gobernador Axel Kicillof, al inaugurar el 154° período de Sesiones Ordinarias de la Legislatura de Buenos Aires, podría entenderse como hora cero en la construcción de una narrativa para transitar “otro camino”, o modelo. Uno totalmente distinto al del Gobierno nacional, encabezado por el inefable Javier Milei. Bajo la premisa de que "hay otro camino", el mandatario buscó posicionar a la provincia de Buenos Aires no solo como un "escudo y red" frente al ajuste, sino como el epicentro de un modelo productivo y federal para todas y todos los argentinos.
El mandatario provincial, decidió dar inicio a su discurso destacando que se cumplen 50 años del último Golpe Militar, y pidió tener siempre presente que ese golpe “no fue solamente una tragedia represiva, fue también un proyecto económico. La dictadura se propuso disciplinar a la sociedad, desarmar las capacidades productivas e industriales de nuestro país y desatar la especulación financiera. En esencia, primarizar la economía y precarizar el trabajo”, dijo Kicillof e hizo un férreo llamado a “cuidar la Democracia, para defender el futuro y para no naturalizar, nunca, la violencia contra la Constitución y contra la dignidad de nuestro pueblo”.
Kicillof pudo reflexionar sobre la vida democrática, en un recinto que lo seguía atento en un clima diametralmente opuesto al que se vivió en la Asamblea Legislativa nacional horas antes. “Hoy no vivimos en dictadura, pero sí somos testigos del ascenso de las extremas derechas que en muchos países están atacando la convivencia democrática, y la idea misma de comunidad. Tristemente, también nuestro país se convirtió en un laboratorio de una derecha extrema que llega al poder y gobierna exaltando el odio, consagrando al insulto y a la humillación como método político; es un proyecto que gobierna a fuerza de represión, violencia y amenazas, con persecución judicial y condenas injustas”, afirmó.
Además, aseguró que no es una coincidencia que el clima de autoritarismo vaya de la mano de proyectos económicos que generan exclusión, desigualdad y que vacían de contenido a la Democracia. “Así, la sociedad se fractura progresivamente entre una minoría repleta de privilegios y mayorías repletas de privaciones”, dijo un Kicillof que cerró este pasaje de su discurso con un sentido reconocimiento: “nuestro abrazo, admiración y eterno agradecimiento a las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo. Su lucha y su coraje siguen siendo ejemplo y guía. 30.000 detenidos desaparecidos, presentes, ahora y siempre”.
El gobernador bonaerense, con la calma y sencillez que lo caracteriza pasó a criticar al modelo Milei y lo consideró como un "fracaso y pesadilla". Tras un diagnóstico severo sobre la gestión de Javier Milei, la calificó como un "plan de destrucción masiva" e "industricidio".
Afirmó que, tras dos años de gobierno, no se cumplieron los pronósticos de recuperación en "V" y que la Argentina atraviesa una crisis profunda, donde las "empresas caen como moscas, trabajadores endeudados y jubilados pauperizados”. Para Kicillof, "el sufrimiento no es necesario para crecer" y aseguró que la idea de que el ajuste actual es el único camino posible es una "perversa mentira". En este sentido, el gobernador reforzó el rol del Estado provincial como garante de derechos en un contexto de retiro y abandono del Estado nacional.
Siguiendo el tono de su discurso Axel Kicillof, destacó y defendió la Justicia Social como un valor democrático, polemizando abiertamente con los dichos de Milei, en la apertura de las Sesiones Ordinarias del Congreso de la Nación, que igualaron justicia social con robo.
En otro pasaje discursivo vimos a un Axel que no sólo le hablaba a su pueblo, sino a sus pares gobernadores: “Por más esfuerzo que hagamos desde el Gobierno Provincial, actuando como escudo y red, la verdad es que no alcanza. No hay soluciones provinciales para una crisis nacional, ni tampoco una solución provincial para evitar el destino al que nos conduce este rumbo económico”, manifestó: y pasó a reforzar su propuesta de unidad federal: “ninguna provincia se salva si el país se hunde, ningún sector se salva si la mayoría se hunde. No existe una isla que prospere en un país que se desintegra. No existe un municipio o un gobierno provincial que pueda reemplazar a un Estado nacional que deserta. Es necesario cambiar el rumbo nacional”, afirmó entre aplausos y cánticos de sus seguidores.
Para Kicillof, “la construcción de esa alternativa requiere de mucho más que decir ´no a esta política, no a Milei´, el desafío no es narrar el daño sino ofrecer una salida y demostrar que no hay que resignarse, que no estamos condenados a este modelo, que existe una alternativa mejor, una alternativa que debe ser productiva, federal y bien nacional”.
De este modo, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, subrayó que la Argentina no está condenada a seguir el modelo libertario, y destacó que, mientras la Nación desinvierte, la Provincia actúa como red para sostener el tejido productivo y social, con este eje central de su discurso, y proyectada una alternativa política de cara al 2027, Axel sale a dar batalla con un plan para bajar la inflación con producción, y estabilizar la economía sin destruir la industria ni el trabajo.
El heredero de Rosas, reconoce que no será fácil y que “muchos argentinos aún no visualizan una salida que los entusiasme y que el desafío es ofrecer una salida y no solo narrar el daño". Propuso además, “responder a la violencia verbal y al caos con alivio, gestos y políticas concretas”, afirmando que "al odio no hay que responderle con odio"

Anuncios legislativos con cuatro proyectos de ley estratégicos
Producción Pública de Medicamentos, con la creación de una empresa bonaerense para bajar costos y garantizar el acceso a la mayoría.
Nueva Ley de Reclutamiento Policial, con una reforma en la formación y captación de fuerzas de seguridad.
Modificación Integral de la Ley de Seguridad, actualizando el marco normativo provincial.
Protección del Trabajo en Plataformas, con una regulación que garantice derechos a trabajadores de aplicaciones de delivery y transporte.
Para cerrar su alocución el gobernador Kicillof, hizo un llamado de unidad soberana y compromiso nacional, e instó a trabajar un proyecto en todos los rincones de la Patria:
“Bonaerenses, argentinos… ¡Hay otro camino! Hay otro camino para bajar la inflación sin destruir la industria y el trabajo. Hay otro camino para integrarnos al mundo sin someternos. Hay otro camino para que el esfuerzo vuelva a tener sentido. Hay otro camino, con oportunidades reales, con un Estado que acompaña, con un proyecto de desarrollo que promueva a todos los rincones de la Patria. Hay otro camino hacia el futuro. Caracterizamos el pasado y el presente, pero lo que estamos discutiendo ahora es el futuro. Porque el futuro le pertenece al pueblo argentino y para él tenemos que trabajar sin descanso y con un infinito amor a la patria”.