Karina Milei explotó de furia desde su cama de reposo y le bajó el pulgar a Patricia Bullrich, prohibiéndole la entrada a las reuniones de Gabinete ampliado donde esté el Presidente. En los pasillos de la Casa Rosada el chisme corre rápido: acusan a la ministra de Seguridad de "bocona" por haber filtrado a la prensa que Javier Milei terminó a los puros gritos e interrumpiendo de mala manera a su equipo en el último encuentro. La famosa "Ley Pato No Entra" debutará este mismo 25 de mayo, dejando a Bullrich afuera del convite oficial. Como premio de consuelo, solo la dejarán participar en las mesas de rosca política donde Milei ni asoma la nariz, ya que sigue siendo la jefa del bloque libertario en el Senado y nadie se la puede sacar de encima del todo.
Para colmo, el puterío interno está al rojo vivo y el Gabinete es una caldera. Las reuniones de esta semana se tuvieron que suspender de urgencia porque Santiago Caputo y Martín Menem se trenzaron feo en las redes sociales y, según confesaron fuentes del propio gobierno, "se iban a matar" si se cruzaban. En medio de este barro, Bullrich aprovechó para mojarle la oreja al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, presentando apurada su declaración jurada en los medios solo para dejarlo en evidencia, mientras los fieles a Karina se matan de risa en los pasillos pidiendo "que se sigan matando" para desviar la atención de sus propios problemas.
El carpetazo de las declaraciones juradas
Es una jugada maestra de Patricia Bullrich para acorralar al cuestionado Manuel Adorni. Mientras el jefe de Gabinete estira los plazos para no mostrar sus papeles porque está imputado por presunto enriquecimiento ilícito, Bullrich fue al Senado y entregó la suya con más de un mes de anticipación.
El trasfondo de esta guerra fría expone las mayores miserias del oficialismo:
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La trampa del calendario: El Gobierno prorrogó el vencimiento de las declaraciones patrimoniales, una avivada que le dio aire a Adorni hasta el 30 de junio. Bullrich destrozó esa estrategia al presentar su formulario oficial demostrando que, "cuando uno tiene las cosas en orden, es bastante fácil hacerlo".
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El pánico de Adorni: En los pasillos políticos de La Política Online se comenta que el jefe de Gabinete demora la entrega porque teme que salte un nuevo "contratista o constructor" informal que lo embarre con gastos siderales. La Justicia ya investiga refacciones millonarias en su casa del country Indio Cuá y un sospechoso préstamo de palabra de 65.000 dólares para su departamento de Caballito.
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El hermano complicado: Para colmo de males, Francisco Adorni (hermano del jefe de ministros) tuvo que hacer una rectificación exprés de sus propios papeles ante la presión judicial. Agregó a las apuradas una herencia oculta de 21 millones de pesos y un millonario crédito hipotecario, lo que encendió todas las alarmas del fiscal Guillermo Marijuan.
- La furia de Karina y el aguante de Milei: Esta movida televisiva y administrativa de Bullrich generó un odio profundo en Karina Milei, quien siente que la ministra está "operando" para vaciarle el poder a su funcionario mimado. Javier Milei intentó calmar las aguas diciendo que "Pato lo spoileó" y que los números de Manuel están listos, pero la realidad es que el jefe de Gabinete ya camina por la cuerda floja y en la Rosada se habla de una renuncia cantada justo antes del Mundial.