El gobierno de Javier Milei salió a celebrar la aprobación en el Parlamento Europeo del acuerdo con el Mercosur, a la vez que acelera la apertura comercial. La firma del pacto que lleva más de dos décadas de negociaciones, se llevará a cabo el 17 de enero en Asunción del Paraguay y todo indica que el presidente viajará al vecino país para ser parte de los actos protocolares.
Todo esto estará mediado por las pujas entre Argentina y Brasil para lograr un acuerdo de libre comercio automotriz, que lleve a una nueva rebaja de aranceles para el sector en el Mercosur. El Gobierno de Milei quiere precios locales bajos y Lula por ahora se resiste. "Será una negociación muy compleja", advierten analistas del sector; y rubros como la industria y la construcción siguen en caída.
Al mismo tiempo, Federico Sturzenegger empuña la motosierra y avanza a paso firme sobre las regulaciones, pese a las demandas del sector industrial que pide un giro en las políticas para la industria que ya acumula diez meses consecutivos a la baja. Todos los indicadores estuvieron y están en rojo. El recorte más drástico lo sufrió el textil con una baja del 22,7%, seguido por el automotriz con una merma del 20,7% y otros con fuertes caídas fueron maquinaria con un 18,2% y equipos e instrumentos con un 14%.
Los acuerdos con Estados Unidos fueron claves para la apertura comercial del Gobierno libertario, que deja al empresariado nacional en desventaja con la profundización comercial, y la flexibilización del esquema cambiario que llevó adelante en el último año y medio. “Hay sobradas muestras de que sacrificarán otras variables antes de convalidar un dólar más alto”, advierten economistas vinculados a las cámaras empresariales.
En paralelo, la motosierra no para y en diversas conversaciones que dejaron trascender desde la industria, Federico Sturzenegger les anticipó que continuarán desmantelando reglamentaciones y que lo único que sirve hoy es “competir”. El escenario se torna más que complejo para el mercado interno, con más apertura, poca competitividad y salarios que difícilmente mejoren, dado que el proceso de destrucción de fuentes de trabajo en el sector formal es lo único que se encuentra en alza en la gestión Milei.