El buque The Centuries fue bloqueado el domingo, llevaba 1,8 millones de barriles de petróleo a China y no estaba en la lista de sancionados. "Es una grave violación al derecho internacional", dijo la cancillería china.
China salió en defensa del régimen de Nicolás Maduro luego de una nueva incautación de un buque petrolero venezolano en el mar caribe.
El gigante asiático dijo que "Venezuela tiene derecho a desarrollar relaciones con otros países" y la incautación de sus petroleros cerca a sus aguas constituye una "grave violación al derecho internacional".
La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China , Lin Jian, destacó que Beijing "se opone sistemáticamente a las sanciones unilaterales ilegales que carecen de fundamento en el derecho internacional y no cuentan con la autorización del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas".
El sábado, la secretaria de Seguridad Nacional de EEUU, Kristi Noem, se trató del petrolero 'The Centuries', cargado en Venezuela, con "bandera falsa", bajo el nombre de "Crag" y parte de "la flota fantasma venezolana para traficar petróleo robado y financiar el régimen narcoterrorista" del presidente venezolano, Nicolás Maduro.
Sin embargo, el diario The New York Times reveló que el barco retenido no figura en la lista de petroleros sancionados por EEUU que mantiene públicamente el Departamento del Tesoro.
El buque transportaba aproximadamente 1,8 millones de barriles de crudo venezolano Merey con destino a China, indicaron documentos de las autoridades estadounidenses, citados por la agencia de noticias Reuters. Beijing es el mayor comprador de crudo venezolano, que representa aproximadamente el 4% de sus importaciones.
El pasado 10 de diciembre, la Guardia Costera, con la asistencia de la Armada, incautó otro petrolero, llamado Skipper, miembro de la flota fantasma de navíos que, según Estados Unidos, opera al margen de la ley para transportar carga sancionada.
Pese a las tensiones, la vicepresidenta ejecutiva y ministra de Hidrocarburos de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció en su canal de Telegram el zarpe del buque Canopus Voyager "con petróleo venezolano rumbo a los Estados Unidos", en "estricto apego a las normas y en cumplimiento de los compromisos asumidos" por la industria petrolera de su nación.
A pesar de las fricciones entre Washington y Caracas, Chevron opera en Venezuela asociada con la estatal PDVSA gracias a una licencia del Departamento del Tesoro que la exime de las sanciones impuestas al crudo venezolano y, como adelantó LPO, logra eludir el bloque de Trump.