En un movimiento que combina ajuste fiscal con negociación política, la Jefatura de Gabinete autorizó un incremento del 280% para el Poder Judicial, mientras el Renaper enfrenta una nueva ola de renuncias y sospechas.
BUENOS AIRES – El inicio de 2026 está marcado por una profunda reconfiguración del Estado nacional. Bajo la premisa de "eficiencia o salida", el Gobierno de Javier Milei ha encarado una semana de decisiones contrapuestas: por un lado, un recorte severo en la estructura jerárquica de organismos descentralizados; por el otro, una inyección de fondos multimillonaria para el Poder Judicial que busca garantizar la “paz social” con los tribunales.
La "Caja" de la Justicia: Un aumento récord
En una decisión que despertó suspicacias en los sectores de la oposición, la Jefatura de Gabinete formalizó un incremento presupuestario del 280% para el Poder Judicial de la Nación tras un proceso de diálogo entre el Poder Ejecutivo y las máximas autoridades judiciales. El acuerdo alcanzado se estableció según el monto calculado por el Plenario del Consejo de la Magistratura de la Nación para reforzar los fondos que garanticen la operatividad de los tribunales federales y nacionales a lo largo y ancho del país.
Desde el Consejo de la Magistratura destacaron el resultado positivo de las conversaciones para obtener mayores recursos, destinados a cubrir gastos de infraestructura, tecnología y otros requerimientos operativos del sistema judicial. La asignación de fondos fue autorizada por la Jefatura de Gabinete, a cargo de Manuel Adorni, con la Decisión Administrativa 1/2026, publicada en el Boletín Oficial el 20 de enero pasado. Con esta decisión el gobierno de Milei le otorga $28.973.850.716 en concepto de crédito presupuestario dentro del inciso 4, correspondiente a bienes de uso, del presupuesto del Consejo de la Magistratura. Recordemos que el pasado 27 de agosto el Plenario de la Magistratura aprobó, con 15 votos afirmativos, el presupuesto proyectado para el Poder Judicial de la Nación correspondiente al año 2026, por un monto que asciende a $2.007.943.778.229. Ese refuerzo representa una suba del 280% en ese rubro si lo comparamos con lo establecido originalmente por la ley de Presupuesto N°27.798.
Esta cifra multimillonaria, que supera los 2 billones de pesos, tiene como objetivo principal cubrir el desfasaje salarial acumulado durante el último año. "Es una medida para normalizar el funcionamiento de los tribunales federales", indicaron fuentes oficiales. Sin embargo, analistas políticos ven en este movimiento un "gesto de distensión" hacia la Corte Suprema y el Consejo de la Magistratura en un año donde el Ejecutivo espera fallos clave sobre las reformas estructurales de la economía y laborales.
Crisis y renuncias en el Renaper
Mientras el presupuesto judicial sube de manera exponencial, otros organismos viven horas de máxima tensión. El Registro Nacional de las Personas (Renaper) se encuentra nuevamente en el ojo del huracán tras la salida de sus máximas autoridades en enero.
Los motivos detrás de la inestabilidad en el organismo que emite los DNI y pasaportes se dividen en tres ejes:
Internas por el control de datos: La disputa entre el Ministerio del Interior y el de Seguridad por la órbita del organismo generó un clima de parálisis administrativa.
Licitaciones bajo lupa: La necesidad de renovar insumos importados para la confección de documentos ha puesto bajo sospecha varios contratos directos.
Purga jerárquica: Siguiendo el plan de desregulación, se busca eliminar hasta el 35% de los cargos políticos dentro del ente.
Intervenciones y "limpieza" administrativa
El Renaper no es un caso aislado. Organismos como ENARGAS, la UIF y el INTI han pasado por procesos similares de intervención o recambio de cúpulas. Desde el Ministerio de Desregulación aseguran que las renuncias responden a la falta de adaptación de los funcionarios al "ritmo de la motosierra", que exige una reducción drástica del gasto operativo.
Dato Clave: El presupuesto para el Poder Judicial pasó de ser una partida de emergencia en 2025 a representar uno de los mayores desembolsos nominales de la administración actual para el ejercicio 2026.